Resumen sobre Turismo

 

RESUMEN: LA PLANIFICACIÓN Y LA GESTIÓN COMO HERRAMIENTAS DE DESARROLLO DE LOS DESTINOS TURÍSTICOS

El documento señala que el desarrollo turístico era visto como algo con suerte, y que solo ciertos lugares o destinos que estaban agraciados por contar con riquezas naturales o históricas, por lo que era la única forma que el lugar podría tener turismo, y se creía que no dependía del desarrollo sino de la suerte del lugar.

Actualmente el turismo no solo depende de desplazamiento a algún lugar, esto va más allá, y es vista como una actividad compleja y participativa. No solo es necesario contar con recursos, sino que también se necesitan servicios y productos para llevar a cabo actividades.

Las actuales tendencias de demanda y consumo turístico están empezando a permitir, e incluso a favorecer, el desarrollo de ámbitos que hasta el momento se habían visto apartados de esta actividad o habían ocupado una posición muy marginal. Los turistas van a un destino no solo a ver algo, sino por que el destino ofrece algo más que hacer. Con esto el desarrollo deja de ser solo cuestione de suerte y evoluciona para contar con estrategias de diseño.

Actualmente se está dando algo que se denomina economía y sociedad de las experiencias. Los turistas tienen cada vez más elementos, dentro del sistema de turismo, para sustituir el lugar, el tiempo y las experiencias de ocio debido a la flexibilidad posfordistas que está adquiriendo esta actividad económica. Busca mayores vivencias del destino. En realidad, el destino debe convertirse en la experiencia en sí misma situándose en la mente de los consumidores del mismo modo en que lo hace una marca cualquiera, que más allá de un determinado producto o servicio y acaba vendiendo una imagen.

Para máxima el turismo de un destino es fundamental de las actividades turísticas, lo que llevará a tener efectos positivos en la actividad económica. Es necesario que el destino cuente con un plan de desarrollo en el que se conjuguen las políticas de creación de empleo y generación de riqueza, con la conservación del medio ambiente, tradiciones, arquitectura popular, gastronomía, medios de vida tradicionales, etc.

Los planes de desarrollo turístico son guías de acción sectorial que sirven de soporte justificativo de la política turística que se pretenda adoptar. A medida que se satura un mercado turístico y las empresas y los destinos intentan adaptarse y tener éxito en un entorno competitivo cada vez más dinámico y turbulento, los gestores van prestando más atención al empleo de la planificación y la toma de decisiones de carácter estratégico.

Todas y cada una de las actividades que se desarrollen en sitio deben componer un todo integral que ha de ser correctamente leído, interpretado y evaluado a la hora de definir el modelo de desarrollo turístico que se desea seguir. Los espacios turísticos integrados tienen una clara relación espacial, social y económica con el entorno, propiciando la aceptación e identificación de la población local con el proyecto, permitiendo el desarrollo turístico de pequeña escala donde prevalecen los pequeños negocios familiares.

La planificación debe tomar en cuenta aspectos amplios del territorio, se debe tomar en cuenta los ordenamientos del sitio. Conceptualmente, la ordenación del territorio es la proyección en el espacio de la política social, cultural, ambiental y económica de una sociedad. En algunos territorios, las políticas públicas basadas en grandes inversiones económicas para la creación de nuevos equipamientos turísticos no han conseguido incentivar la actividad económica privada con el fin de dinamizar un territorio.

La ordenación y planificación territorial del turismo va mucho más allá de una simple técnica para encontrar los mejores espacios para esta actividad, preservar sus recursos y compatibilizar el uso turístico con los intereses generales de la sociedad. Se trata de un proceso imprescindible para construir productos y destinos de calidad, en la medida en que gran parte de los elementos que el turismo produce y consume son territoriales. En suma, porque para vender turismo es necesario trasladar a los turistas a un territorio, el destino, de cuya calidad general dependerá su satisfacción final. Y muchos de los elementos de ese destino (paisaje, calidad de vida, ruidos, abastecimiento, movilidad, dotaciones, equipamientos, etc.) no son gestionados expresamente por el sector turístico, sino que han de ser ordenados y gestionados vía planificación territorial” (Barrado, 2009: 270).

El "fenómeno del turismo" es un compendio de diferentes servicios y productos que agrupan los proveedores para atraer y satisfacer a la demanda. El "todo", de acuerdo con Otto y Ritchie (1996), es la experiencia que se lleva un turista de un destino. Este concepto es esencial de comprender para cualquier destino que quiera competir de forma real en el mercado.

Crouch y Ritchie (1999) desarrollaron un modelo conceptual de competitividad en destinos turísticos basado en el “diamante de la competitividad nacional” definido por Porter (1990) el cual identifica seis elementos en los que se basa la competitividad de los destinos en el caso del turismo. Estos elementos son:

· las condiciones de los factores;

· las condiciones de la demanda;

· las condiciones de las industrias conexas y de apoyo;

· la estrategia, estructura y rivalidad de las empresas;

· el papel del gobierno, y

· la causalidad.

La gestión de los destinos es un tema de creciente importancia en la medida que los destinos compiten para obtener los niveles más elevados de calidad en la experiencia turística integral de los visitantes; y necesitan gestionar los impactos del turismo en la población local y en su medio ambiente. El éxito de los destinos turísticos pasa obligatoriamente por la habilidad de gestionar todos los componentes del sistema turístico.

Las comunidades deben de ser capaces de estructurar medidas para organizar las estrategias de desarrollo definidas en función de las necesidades detectadas, de la potencialidad de sus recursos, de su realidad socioeconómica y de la demanda del mercado. El desarrollo se producirá gracias a su trabajo y esfuerzo económico y social.

“La ausencia de la sociedad local en la planificación turística de un destino dificulta que el desarrollo turístico se traduzca en desarrollo local donde el turismo debe ser el medio y no el fin para lograrlo” (Sáez, 2009: 358).

En este sentido se puede aseverar que los principales objetivos del desarrollo turístico son:

1. La integración de la población local y la cohesión territorial

2. El aumento de la satisfacción de los visitantes

3. El aumento de la economía y la mejora del éxito empresarial

4. El uso sostenible de los recursos

La Organización Mundial del Turismo ha intentado proporcionar una solución a través del Código Ético Mundial para el Turismo publicado en octubre de 1999 (WTO, 1999) y que proporciona recomendaciones para todos los actores involucrados en el desarrollo del turismo. El Código Ético Mundial para el Turismo es una herramienta esencial para ayudar a minimizar los impactos negativos del turismo en el medioambiente y en el patrimonio cultural al mismo tiempo que se maximiza los beneficios para la población local de los destinos.

A parte de los gobiernos, los turistas y las ONGs necesitan desarrollar solidaridad con las comunidades locales a través de la educación y los mercados emisores.

La Organización Mundial del Turismo (WTO, 1997: 389) proporciona 3 principios básicos que deben de ser satisfechos en todos los procesos de desarrollo turístico. En primer lugar, que se mejore la calidad de vida de la comunidad anfitriona. En segundo lugar, proporcionar una experiencia de alta calidad para los visitantes y, en tercer lugar, mantener la calidad medioambiental y cultural de la que depende tanto la población local como los propios visitantes.

Siguiendo estos principios básicos y considerando todos los aspectos asociados al desarrollo sostenible del turismo, minimizando los impactos y maximizando los beneficios, entonces se puede asegurar que el desarrollo turístico resultante será positivo para las comunidades locales involucradas.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

RESUMEN: El TURISMO EN EL CONTEXTO DEL ORDENAMIENTO TERRITORIAL: METODOLOGIAS PARA SU INTEGRACION.

La metodología de planificación territorial se basa en un análisis cualitativo del aspecto. Con los resultados de estos análisis se convergen los elementos mencionados anteriormente y se define la metodología de construcción de este artículo en las siguientes etapas:

1. Caracterización de herramientas prácticas del turismo para la planificación territorial

2. Integración del Turismo metodologías de Ordenación Territorial

3. Resultados y Conclusiones territoriales y unidades ambientales que acogen las actividades humanas para la planificación.

El objetivo principal del artículo es, integrar técnicamente la actividad turística en metodologías de ordenación territorial, además de obtener como resultado procesos de base para que la actividad turística sea considerada dentro de los Planes de Desarrollo y Ordenamiento Territorial o de ser el caso la elaboración de los planes estratégicos de turismo.

El artículo menciona que se realizaron alrededor de 300 encuestas a la población de Cuenca para conocer la percepción de la actividad turística en el territorio y definir problemáticas latentes y su importancia en la planificación territorial. También señala que tuvieron que realizar un levantamiento catastral de los hoteles, ya que la información era insuficiente. Dichos datos los trabajaron utilizando GIS.

Realizaron un estudio de los PDyOT para saber más sobre la planificación. Se observo que el 85% de los territorios estudiados poseen proyectos turísticos sin elaborar un diagnóstico íntegro del sector.

El ejercicio metodológico se aplicó a la ciudad de Cuenca país Ecuador, por sus características socioeconómicas y territoriales en las que en su formato los componentes de análisis del Sistema Económico es una base fundamental para la actividad turística.

El turismo como actividad contribuye en forma directa, indirecta e inducida a la economía de un país, a tal punto que es parte del Producto Nacional Bruto.

Este artículo tiene como base conceptos y herramientas que establece la OMT y que han sido usadas conceptualmente en varios artículos base sobre la materia. En este caso el Sistema Turístico se compone de la demanda que está formada por un conjunto de consumidores, la oferta formada por productos, servicios y organizaciones involucrados directamente en la actividad del turismo tales como las Operadoras de Mercado aquellas que se encargan en facilitar la oferta y la demanda.

Los atractivos son los recursos que forman parte de la materia prima de la actividad, cuentan con una localización geográfica y son inventariados por los entes reguladores del territorio en el que se encuentran ya sea por sus características o importancia que el atractivo presenta en el lugar.

En la práctica del turismo, el consumidor arrienda los bienes o servicios provenientes de un propietario que estipuló el modo de uso y concedió el derecho de uso al consumidor, en este caso turista.

Las entidades reguladoras de la localidad, son las responsables de llevar un catastro de las empresas prestadoras de servicios turísticos.

La Demanda Turística se relaciona con el proceso de toma de decisiones que los individuos realizan en el proceso de planificación de actividades de ocio, al analizarlo desde un punto económico este tiene una visión de consumo, desde el psicólogo se analizará el comportamiento y motivaciones de la demanda.

La Infraestructura turística se define como “el conjunto de estructuras de ingeniería e instalaciones – por lo general, de larga vida útil – que constituyen la base sobre la cual se produce la prestación de servicios considerados necesarios para el desarrollo de fines productivos, políticos, sociales y personales. Cuando se analiza el concepto de la infraestructura desde la óptica del turismo, su significado se acopla al sector como una complementariedad ante el destino turístico; es decir que la infraestructura de servicios básicos, transporte y demás abastecen a los atractivos y la planta turística anteriormente detallada.

La superestructura turística son todos aquellos organismos especializados en turismo, tanto públicos como privados que regulan, dan soporte y coordinan la actividad del turismo. Es decir que esta superestructura es aquella que da auxilio al sistema turístico como tal.

Indistintamente de la metodología que se adopte para la elaboración de un PDyOT, éste contará con fases secuenciales e interrelacionadas entre sí (Véase figura 5) para ejecutar acciones propositivas que delineen los escenarios futuros del territorio en cuestión.

Fase Preparatoria: El plan es un documento macro en el que la fase preparatoria definirá el ámbito espacial del PDyOT, el territorio en el que tendrá injerencia, el contenido y alcance del plan, también se debe dar un enfoque de sistemas.

Fase de diagnóstico: Es una radiografía del medio físico, poblacional, actividades humanas, poblamiento, marco legal y marco institucional, es decir es la situación actual del territorio.

Fase de Planificación: En esta fase por fin se puede decir que el turismo sería considerado para la construcción de la planificación prospectiva de escenarios, pues indudablemente se podrá apreciar una proyección de la actividad para la toma de decisiones. Aun así la metodología de integración del turismo en la ordenación territorial va más allá del diagnóstico, ahora esta actividad se debe enfrentar a la sostenibilidad y las categorías de ordenación del territorio.

RESUMEN: DESARROLLO, COMPLEJIDAD Y TURISMO SOSTENIBLE. EL USO DEL TERRITORIO FRENTE A RETOS DEL SIGLO XXI

Entre los conceptos más controvertidos de la actualidad encontramos el de sustentabilidad y de desarrollo sostenible3. En la década de los 80 del siglo XX, Roberto Guimaraes (1987), distinguía como elementos fundamentales del proceso de consolidación de un nuevo modelo de desarrollo: la sustentabilidad ecológica, económica, ambiental, social y política.

Sustentabilidad ecológica como la base física del proceso de crecimiento que objetiva la manutención del stock de recursos naturales incorporado a las actividades productivas. Sustentabilidad ambiental como la capacidad de la naturaleza para absorber y recomponerse de las acciones y agresiones antrópicas. Sustentabilidad social que se orienta al mejoramiento de la calidad de vida de la población, basándose en lo esencial, o sea, en la implementación de criterios de justicia distributiva y de la universalización de la cobertura de educación, salud, vivienda y seguridad social. Su función es disminuir las tasas de pobreza existentes en el mundo y crear un piso básico de sustentación social para las personas. Sustentabilidad política referida a la necesidad de crear espacios democráticos que permitan el desarrollo de la ciudadanía y la participación de las personas en los asuntos propios de la sociedad, fortaleciendo las organizaciones sociales y comunitarias y democratizando la acción del Estado. Sustentabilidad económica centrada en la adecuada satisfacción de las necesidades humanas, bajo distintas modalidades adaptadas a las diversas culturas. Esta debe garantizar, qué el desarrollo sea económicamente eficiente, beneficiando todos los agentes del destino o región turística y que los recursos sean gestionados localmente garantizando su conservación para las generaciones presentes y futuras (OMT, 1999).

El turismo fue uno de los primeros campos en los que se comenzó a aplicar el paradigma del desarrollo sostenible, una serie de hitos, o fechas históricas4 dan muestras de estos aspectos. Según documentos analizados (1972-2009), es teóricamente posible asumir, que el turismo (local, solidario, comunitario) podría ser una alternativa viable para promover el desarrollo siempre y cuando, fuera realizado desde las demandas de la comunidad y dándole como retorno los beneficios que este movimiento/actividad genera.

Los múltiples usos que se hace del territorio deben ser limpios, «no sólo deben pretender disminuir el uso de recursos naturales y energéticos, sino que deben reutilizar residuos, disminuir los gastos de energías, fomentar el uso de energías renovables, cuidando en todo momento la biodiversidad y el proceso de reproducción normal de los ecosistemas y en ellos de la vida humana» (ROJAS, 2003). Por consiguiente, se entiende que el enfoque sistémico puede proporcionar una perspectiva metodológica más útil de reflexionar y analizar estos sistemas abiertos (GALLOPÍN, 2003), como lo son los complejos espacios geográfico-turísticos que poseen una estructura interna constituida por objetos naturales y construidos, acciones socioeconómicas, culturales y políticas que se interrelacionan de tal forma que conforman un sistema indisociable, solidario y contradictorio, entre objetos y acciones. (SANTOS, 1996).

La configuración territorial Provincial articula un espacio geográfico heterogéneo cuya división tradicional por municipios, localidades o zonas (rurales y urbana) se ve complementada, como nos lo señala Cammarata (2006) parafraseando a Milton Santos (1996) por los vectores de verticalidades (imposición de regulaciones externas) y horizontalidades (asociación y complementariedad de lo cotidiano) que existen en el lugar pero que están ligados al sistema de unidades territoriales (áreas, localidades, lugares) turístico-recreativas, a partir de las actividades que se generan, mantienen y condicionan su valoración y reinvención desde un abanico de dimensiones: ecológicas, naturales, paisajísticas, productivas y socioculturales.

Vivimos una época de enormes transformaciones (demográficas, territoriales, ambientales, sociales, culturales, tecnológicas, económicas) motivos que explicarían porqué la comunidad mundial inició un proceso de redefinición de su modelo de desarrollo y progreso con vistas al desarrollo sostenible. Para avanzar hacia ese modelo se necesita en palabras de Gallopín (2003): eliminar las rigideces y obstáculos; identificar y proteger la base de conocimientos y experiencias acumulados para poder avanzar; sostener las bases sociales y naturales de adaptación y renovación, e identificar y acrecentar la capacidad necesaria de renovación que se ha perdido estimulando la innovación, la experimentación y la creatividad social en los territorios donde se pretende organizar la actividad turística.

Autores como, Ayllón Trujillo (2001), Carner (2001), Botelho, Soares y Ueda (2003) y Brinckmann (2001, 2002, 2004), destacan que de entre los retos que el siglo XXI nos presenta, el uso sostenible del territorio con vistas al turismo es el más desafiador. Entre los ejes conductores del turismo, el desarrollo sostenible deberá ser el hilo conductor de las actividades turísticas. El eje central será el turismo sostenible indicando la zona de equilibrio deseable para la conciliación de tres objetivos fundamentales: ética ambiental, sostenibilidad social y cultural y viabilidad económica. El equilibrio entre los objetivos sociales, económicos y ambientales del desarrollo sostenible constituyen el argumento central del modelo conceptual del turismo sostenible si adaptándolo se incluyeran como aspectos esenciales el lugar, la comunidad local y el visitante.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

RESUMEN: TURISMO Y USO SOSTENIBLE DEL TERRITORIO El SENDERISMO COMO POSIBILIDAD PARA LOS PEQUENOS MUNICIPIOS

El Turismo en los Pequeños Municipios

La creación de empleo es unos de más importantes con los que se enfrentan en el momento actual, no sólo los pequeños municipios, sino la sociedad entera. Sobre todo, los Ayuntamientos con pocos habitantes, donde el problema se ve más agravado por la pérdida de puestos de trabajo.

La planificación estratégica tiene problemas. Uno es de ellos es que requieren recursos importantes para llevar a cabo proyectos. Recursos que solo las grandes corporaciones tienen puede acceder a ellos. Planificación estratégica se está haciendo sinónimo de competitividad liberal.

Se parte del supuesto de que la riqueza es limitada y que hay que atraerla a la ciudad o al territorio que se planifica. Eufemísticamente se habla de crear empleo, pero, en el fondo podría pensarse que se trata de acaparar la mayor cantidad posible.

Los municipios pequeños están imposibilitados de dar batalla con otros grandes desarrollos. Su única posibilidad de supervivencia radica en innovar, en crear, sobre la base de algo que sea imposible de llevar a otros lugares. Que no se pueda desplazar.

Turismo y generación de empleo.

El turismo es sinónimo de desarrollo económico. El turismo es una actividad económica encuadrada en el sector terciario y, como tal, se trata de un generador de empleo importante ya que exige un alto volumen de mano de obra que, además, no puede ser automatizada. Algunos autores han llegado a afirmar que "el sector turístico crea más empleo por unidad monetaria invertida que la mayoría de los sectores industriales". Una ventaja añadida es que la mano de obra que requiere es bastante heterogénea: desde puestos de alta cualificación profesional, a otros prácticamente sin cualificar.

Turismo y generación de riqueza

El turismo puede tener otros efectos como creador de riqueza. Por ejemplo, el caso del agroturismo que supone al agricultor una renta complementaria a la agraria. No se produce un incremento del empleo, aunque sí de la renta del agricultor, lo que mejora su calidad de vida.

Como afirma Venancio Bote, que el turismo en ciertas regiones atrasadas (de países desarrollados y en desarrollo) puede convertirse en una actividad motriz de la que depende directa o indirectamente un porcentaje importante de la población residente. Consigo el turismo también tiene problemas como el aumento de los precios. También crea tensiones en el mercado inmobiliario.

Turismo intensivo y complementario.

Municipio pequeño no se refiere a territorio, sino a poca población. Lo ultimo significa, por regla general, pocos recursos y poca fuerza para hacer valer sus derechos en otros niveles administrativos. Una posible solución para los pequeños municipios que cuenten con las condiciones naturales adecuadas, es el turismo. Menciona Venancio Bote que existen dos grandes moles estratégicos de desarrollo turstico; El primero, que llama de gran escala, masificado desde el punto de vista de la demanda, y que puede generar efectos negativos tanto en el turista como en las localidades receptoras.

La decisión sobre si se va a intentar un desarrollo turístico de forma intensiva (es decir, como motor principal del desarrollo de la zona), o de forma complementaria a otra actividad principal, como puede ser la rural, muchas veces viene directamente impuesto por las características y posibilidades del área.

Lo que se trata, en definitiva, es de lograr un equilibrio entre turismo y ambiente. Los atractivos naturales tienen una determinada capacidad de uso. Es decir, pueden soportar un cierto número de visitantes, superado el cual muestran evidentes síntomas de deterioro.

 

2. Un Desarrollo Turístico Sostenible

Este equilibrio entre territorio y desarrollo turístico solo será posible si se consideran algunos factores. Para lo cual es necesario que: la sensación de naturaleza no desaparezca (para lo cual resulta imprescindible huir de un desarrollo turístico masificado), y que permanezcan los valores naturales que la hacen atractiva.

En 1973, Maurice Strong, utiliza por primera vez el término ecodesarrollo. Lo que supone que se debe de realizar un adecuado manejo de los recursos y por todos los actores.  Parece claro que el turismo de la naturaleza y el ecodesarrollo deben de ir de la mano ya que se complementan de forma perfecta. Esto significa, en primer lugar, que resulta imprescindible una planificación basada en un íntimo conocimiento del entorno, con metodologías y objetivos propios, y que descarte la utilización de sistemas importados utilizados en realidades culturales y ecológicas distintas. Por lo cual la metodología a utilizar debe de ser basada en objetivos de sostenibilidad.

Turismo sostenible.

No existe planteamientos globales para el desarrollo sostenible. Las actuaciones en esta materia se están produciendo generalmente debido a la buena voluntad de los particulares o de pequeñas empresas.

Principios para un turismo sostenible:

• El valor propio del medio ambiente es siempre superior a su valor turístico

• Su relación debe desarrollarse de tal manera que el primero pueda ser mantenido a largo plazo

• Las actividades turísticas deben respetar el equilibrio y el carácter del sitio

• El turismo debe contemplarse como una actividad positiva capaz de beneficiar al medio ambiente, a la comunidad local y a los visitantes.

 

Objetivos y posibilidades de los pequeños municipios.

El turismo puede constituirse en el elemento catalizador de un desarrollo controlado de la economía local. Y ello desde dos puntos de vista: como generador de empleo y como creador de riqueza. Para municipios pequeños habría que planificar un modelo de turismo más artesanal, y con una utilización más extensiva y controlada del territorio, lo anterior para conservar los recursos naturales del lugar, de lo contario se degradarían.

Es por ello imprescindible que la actividad incluya, de alguna forma, al propio pueblo en su diseño de manera que no sea posible ignorarlo. Esto redundará en beneficio, tanto de los habitantes locales como de los turistas.

3 El Senderismo como Actividad Turística

Estas nuevas perspectivas turísticas necesitan la definición de un modelo y de unas estrategias de desarrollo a seguir, que aseguren la integridad de los recursos disponibles y que permitan compatibilizar conservación y desarrollo. Esta planificación debe ser con la población del lugar y canalizada hacia una gestión local.

Capacidad de acogida y capacidad de atracción.

Capacidad de acogida: establece los límites de utilización del municipio basándose en la estructura de recepción de turistas con la que cuenta o podría contar y su equilibrio entre población residente, flotante y medio natural. La Organización Mundial del Turismo define la capacidad de carga como número máximo de personas que pueden visitar a la vez un lugar turístico, sin dañar el medio físico, económico o sociocultural, y sin reducir de manera apreciable la calidad de la experiencia de los visitantes.

Capacidad de atracción: se basa en la identificación de los valores intrínsecos del municipio como polos de atracción, y en la consideración de los mismos como recursos polivalentes en los que se pueda conjugar la enseñanza, la investigación y el turismo convencional.

Estos dos parámetros, capacidad de acogida y de atracción, son determinantes a la hora de fijar los objetivos. A mayor capacidad de acogida, menor capacidad de atracción. Es imprescindible llegar a un cierto equilibrio, de tal forma que se ofrezca una buena capacidad de acogida basada en una razonable explotación del territorio.

Las actividades turísticas basadas en el consumo del medio natural, deberían incluir, siempre que fuera posible, elementos urbanos. De esta forma se consigue descargar algo del uso turístico del territorio sobre elementos antrópicos. A grandes rasgos pueden diferenciarse valores físicos y socioculturales. Los valores físicos suelen agruparse en dos grandes apartados: el urbano y el natural.

El senderismo como base de una red de ocio

El senderismo ha surgido como actividad de ocio para contemplar el medio natural. Se trata de una de las actividades turísticas que permite conjugar todas las exigencias anteriores de una forma armónica. Practicado y reconocido internacionalmente. El senderismo surge como una propuesta de recuperación de una actividad innata al medio rural como es el hecho de caminar utilizando aquellas vías y senderos que durante décadas han permitido la relación de la población rural con su entorno más inmediato y con el resto del territorio. Con ello también viene la derrama económica para el lugar. El senderismo puede constituirse en la base de una red de ocio que incluya, en etapas sucesivas, la incorporación de otro tipo de formas de turismo.

4 El Contenido de un Sendero

El senderismo forma parte de las actividades más representativas y adecuadas para disfrutar del medio natural circundante a un municipio. Tres grandes grupos de senderos: paisajístico; pedagógico; deportivo. Este tipo de senderos puede permitir mostrar de una manera conjunta, el patrimonio urbano, la riqueza sociocultural y la belleza del soporte natural de un asentamiento, a través de la definición de recorridos culturales que permitan al visitante encontrar e ir descubriendo todos estos valores. El objetivo básico es llevar al límite la estética de los objetos y conseguir la máxima tensión utilizando el mínimo de medios.

5. Elementos Complementarios

También son imprescindibles pequeños centros puntuales de apoyo, estos se dividen:

1º. Centros de acogida, información y certificado de ejecución de la ruta.

2º. Puntos de apoyo en ruta (diseminados sobre el territorio)

3º. Centros de mantenimiento

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